Solemnidad del Corpus Christi en la Diócesis

corpus homeA pesar de la lluvia imperante, cientos de feligreses se congregaron en las dependencias del Seminario Mayor San Pedro Apóstol, para conmemorar la solemnidad de Jesús Sacramentado.

Al interior de dicha casa de formación, se expuso el Santísimo para su veneración, seguido por la oración de los presentes.

al finalizar, el Padre Mario Bernal, Vicario General de la Diócesis, impartió su bendición a todos los presentes.

Por su parte, en la Vicaría del Maipo, los fieles se congregaron en la parroquia Santos Ángeles Custodios en Buin, para celebrar la solemnidad del Cuerpo de Jesús.

 

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Religiosas se comprometen a ser terceros activos en el tema de prevención

monjas homeUn gran número de religiosas representantes de la Conferre de la Diócesis participó de la charla impartida por la Comisión Diocesana de Prevención de Abusos del Obispado de San Bernardo sobre esta materia.

El encuentro realizado en el salón parroquial de la Iglesia Catedral, responde a la aplicación de las Líneas Guía Cuidado y Esperanza, para la Prevención de abusos y la promoción de ambientes sanos, de la Conferencia Episcopal de Chile, es decir, procedimientos claros y coordinados en el manejo de los casos de abuso, tanto para asistir a las víctimas como para formar a la comunidad eclesial en la protección de los menores de edad.

Por su parte el Padre Eric González, Promotor de Justicia de la Diócesis abordó el tema del camino recorrido por la Iglesia en este ámbito, además de los elementos fundamentales para la comprensión del abuso sexual y su abordaje en la Iglesia.

Asimismo, la Sra. Sigal Rodríguez, abogada del tribunal Eclesiástico de San Bernardo, explicó a los presentes el abuso sexual desde la Justicia Canónica - Civil.

Las religiosas se mostraron muy satisfechas y comprometidas con el tema, para aunar esfuerzos en la promoción de ambientes sanos y prevenir los abusos sexuales dentro de los ambientes de Iglesia, quedando ellas comprometidas con ser terceros activos en la sus respectivos trabajos pastorales.

Las próximas jornadas formativas se realizarán el 18 de junio, instancia que abarcará las zona del Maipo y comprenderá las parroquias Santos Ángeles Custodios, Sagrado Corazón, San José, Inmaculada Concepción, Sagrada Familia y Virgen del Rosario de la Zona del Maipo, asimismo el 9 de julio los docentes de religión realizarán el curso de formación en prevención de abusos.

 

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El Papa en Pentecostés: El Espíritu Santo es antídoto eficaz para la tristeza y la soledad

pentecostes homeEl Espíritu Santo es "una inmensa cascada de gracia". "Quien se sumerge con fe en este misterio de regeneración renace a la plenitud de la vida filial", dijo el Papa Francisco en la homilía de la Santa Misa de Pentecostés.

En la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Pontífice se centró en hablar de la filiación de todo hombre como hijo de Dios, y aseguró que Jesús tuvo, culminada por el Espíritu Santo, esta misión: "restablecer nuestra relación con el Padre, destruida por el pecado; apartarnos de la condición de huérfanos y restituirnos a la de hijos".

Francisco, en recuerdo de lo que dice San Pablo, destacó que "la paternidad de Dios se reaviva en nosotros a través de la obra redentora de Cristo y del don del Espíritu Santo".

"El Espíritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvación es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Espíritu, nos libra de la orfandad en la que hemos caído".

El Santo Padre reconoció que "también en nuestro tiempo se constatan diferentes signos de nuestra condición de huérfanos: esa soledad interior que percibimos incluso en medio de la muchedumbre, y que a veces puede llegar a ser tristeza existencial".

O, por ejemplo, "esa supuesta independencia de Dios, que se ve acompañada por una cierta nostalgia de su cercanía; ese difuso analfabetismo espiritual por el que nos sentimos incapaces de rezar; esa dificultad para experimentar verdadera y realmente la vida eterna, como plenitud de comunión que germina aquí y que florece después de la muerte; esa dificultad para reconocer al otro como hermano, en cuanto hijo del mismo Padre; y así otros signos semejantes".

El Santo Padre manifestó que la vocación originaria es la de ser hijos: "aquello para lo que estamos hechos, nuestro 'ADN' más profundo que, sin embargo, fue destruido y se necesitó el sacrificio del Hijo Unigénito para que fuese restablecido".

Por último, Francisco habló de la Virgen María: "La Madre de Jesús está en medio de la comunidad de los discípulos, reunida en oración: es memoria viva del Hijo e invocación viva del Espíritu Santo. Es la Madre de la Iglesia".

El Papa terminó pidiendo que "podemos mirarnos como hermanos, y nuestras diferencias harán que se multiplique la alegría y la admiración de pertenecer a esta única paternidad y fraternidad".

Funte: Aciprensa.com

De la desconfianza al reencuentro

logo cech homeLos obispos del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile queremos compartir las siguientes reflexiones, orientadas a asumir el desafío de un reencuentro nacional ya no solo político, sino también social y fraterno. Creemos que en nuestra querida Patria poseemos los valores y talentos para construir una tierra de hermanos donde podamos vivir tranquilos y prosperar, valorando nuestras diferencias y reconociéndonos como hijos de una misma historia que requiere ser sanada en la justicia para dar abundantes frutos de paz. Queremos el bien de Chile. Tenemos una mirada esperanzadora del "alma de Chile" y, por eso, queremos compartir nuestra mirada sobre el escenario social y político que vivimos.

 

Necesidad de acuerdos y remover obstáculos en la convivencia

Hace pocos días, conmovidos por la muerte de don Patricio Aylwin, gran parte del pueblo de Chile y de sus dirigentes, expresó un homenaje al "hombre justo y bueno", que fue Presidente de Chile en el retorno a la democracia. Se destacó su virtud de ser un hombre consecuente, fiel a sus convicciones y abierto a un diálogo fructífero. Se recordó "la política de los acuerdos" tan importante para afianzar la actual democracia.

Al tratar de comprender lo que hoy día nos sucede, no se trata de volver atrás ni de caminar de espaldas al futuro, pero como muchos destacaron, es esencial retomar un diálogo ciudadano amplio y generoso, buscando más lo que nos une que lo que nos separa. Sobre todo, porque este diálogo –que siempre implica una capacidad de escucha– debe ayudarnos a construir el presente y el futuro, abriendo espacio a las nuevas generaciones y a los que vendrán. En este sentido, necesitamos un "diálogo puente" que supere los obstáculos de nuestra actual convivencia.

Es fácil enumerar los problemas. Es fácil hablar de fracasos. Es fácil seguir en política el esquema desgastado de gobierno y oposición, y otras dualidades que simplifican pero no solucionan y en nada aportan al país. Es más difícil transitar por caminos nuevos y ser propositivos sobre el país que queremos construir. Tal vez por eso la insistencia en la nueva Constitución y la discusión al respecto. Pero hasta la iniciativa de participación se ve cuestionada porque en el fondo de nuestros problemas actuales subyace una profunda desconfianza.

Desconfianzas

Hay desconfianza y falta de credibilidad en todos los que ejercemos autoridad con criterios superados, no dando pasos nuevos a la era digital, en que la participación se reclama más allá de los votos y donde las opiniones se expresan crecientemente a través de los medios sociales. Hay desconfianza en nuestra instituciones, heridas por nuestras inconsecuencias, por faltas de transparencia y hasta por delitos cometidos por sus miembros. Existe desconfianza en la palabra que damos, en la capacidad de honrar nuestros compromisos. Vivimos en desconfianza porque hemos endiosado el dinero y este verdadero ídolo aparece sonriente en la mayoría de los conflictos vigentes.

Hay desconfianza en las Iglesias, desconfianza en los partidos políticos y dentro de ellos, desconfianza en el empresariado, desconfianza en las Fuerzas Armadas, desconfianza en los jueces y hasta desconfianza en el deporte, especialmente en el fútbol. Y ningún país puede vivir y crecer sin romper este círculo verdaderamente perverso, si no damos pasos a una nueva manera de vivir y de organizarnos.

Región de Los Lagos y pueblo mapuche

En lo inmediato, el conflicto de Chiloé y bordes costeros de la Región de Los Lagos -y ahora se suma la Región de Los Ríos- no se solucionará sino por la vía del diálogo constante, realista y razonable, a través de mesas de trabajo permanentes entre las autoridades, los dirigentes de trabajadores del mar, los empresarios, los científicos, con el fin de buscar acuerdos, evitar las medidas de fuerza, tomar prevenciones ecológicas en el plano productivo, así como potenciar los recursos y ámbito de decisiones de las autoridades regionales. Manifestamos nuestro apoyo y cercanía a las familias que viven del mar, y expresamos nuestra solidaridad con los pastores y comunidades cristianas que han acudido en ayuda de los damnificados por esta situación.

Por otra parte, nadie puede ignorar el conflicto de la zona de La Araucanía, donde las legítimas demandas de justicia por parte de sectores del pueblo mapuche, resultan invisibilizadas por el actuar de diversas facciones que, lejos de contribuir a la paz, han acrecentado las tensiones. Así, se ha dado una escalada de desencuentro social que ha derivado en trágicas muertes de personas, asaltos de camiones, quemas de propiedades agrícolas y hasta incendios intencionales de templos de distintas denominaciones religiosas. Es claro que el conflicto supera al gobierno en cuanto que hay reclamos ancestrales y también tensiones entre sectores del pueblo mapuche y las industrias madereras. Estos llaman al poder Ejecutivo, al Legislativo y a diversos actores sociales, también a la Iglesia, a buscar acuerdos justos y sustantivos. En medio de este drama y esta herida social, como Iglesia estamos siempre disponibles para, respetando la identidad y cultura de los pueblos originarios, ser facilitadores del diálogo, servidores de la justicia y constructores de paz.

Centralismo santiaguino

En ambos casos, vuelve a penar el centralismo santiaguino en desmedro de las regiones. Todo tiene que terminar resolviéndolo la autoridad central, con lo cual queda claro el estrecho margen de maniobra que tiene la autoridad regional. Este escollo es grave. Para superarlo no se necesita esperar el día en que tengamos una nueva Constitución. Hay decisiones políticas y económicas a las cuales se puede dar prioridad en el Gobierno y el Congreso de la República, en vez de llenarse de un sinfín de proyectos secundarios. Al decir secundarios, no nos referimos ni a la Educación ni a la Ley Laboral, proyectos absolutamente relevantes. Pero nuevamente la "mirada corta" y la desconfianza también afectan estos temas tan trascendentales, poniendo nuevamente en tela de juicio a las instituciones como el Tribunal Constitucional, invocado por unos y otros, esperando fallos en su favor y criticándolo cuando estos no se logran.

País judicializado

Esto mismo pone de relieve otro dato de nuestra desconfianza: hace rato que hemos judicializado la vida del país y lo que podría resolverse con un diálogo honesto, transparente y perseverante, termina en un tribunal. Estos están sobrepasados de trabajo y también son objeto de crítica y desconfianza en sus decisiones como las recientes liberaciones de un alto número de reclusos.

No es menor en este clima la "mirada corta" de muchos de nosotros que creemos que estos problemas solo se dan en Chile. Y no solo los problemas políticos, económicos y de corrupción, tan evidentes en otras latitudes, sino incluso en los problemas de movilidad, del tráfico vehicular en las ciudades más grandes, y muchas dificultades menores en que la expresión "estamos en Chile" define peyorativamente cuanto se hace para superarlos.

Cara a cara

Volvamos al comienzo. La desconfianza se supera en gran medida al vernos las caras, mejor aún, en el encuentro personal que es la base y red anterior a las redes sociales o los medios de comunicación social. La desconfianza se supera al poner rostros a nuestras discusiones y humanizar las cifras y mediciones. En esta materia tienen también un rol decisivo los medios públicos de comunicación. Ellos son muy conscientes de su poder y capacidad de influencia, y lo ejercen cada día al servicio de los demás; lo agradecemos sinceramente. Creemos que son muy valiosas sus investigaciones para vivir en la verdad y para purificar las instituciones, pero pensamos también que tienen que ayudar en esta cruzada de diálogo y reencuentro que necesitamos con urgencia, haciendo que el criterio de conflicto no sea la única ni la primera fuente informativa. Sin duda es un desafío que nos compete a todos, medios de comunicación y audiencias.

Y para los que tenemos el don de la fe, aunque también estemos en deuda de coherencia, nos ayudará poner oído atento a lo que dice el Señor Jesús. Él lloró por Jerusalén porque no reconoció el tiempo de su visita ni los caminos de paz que propuso. Esos caminos de paz pasan por poner en práctica la misericordia, el perdón y el amor mutuo del cual nos dio ejemplo en su vida y muerte.

El reciente pasado y diálogo con nuevas generaciones

Hay además una crítica generacional, a veces también teñida de desconfianza hacia los mayores. Entre los jóvenes hay más capacidad que entre los adultos de expresar sus posiciones, de lograr entendimientos y de agruparse en la variedad. Por cierto, también hay desacuerdos que pueden ser profundos, pero logran una discusión cara a cara que no institucionalizan fácilmente. Los adultos conversamos frecuentemente sobre las "nuevas generaciones", con un dejo de preocupación. Los jóvenes, en cambio, son la nueva generación, portadores de la nueva cultura que nosotros tendemos a motejar como buena o mala según nuestra mirada. Una forma de superar la desconfianza será también abriendo espacios de diálogo, comenzando por la familia y la escuela, con una gran dosis de escucha, por parte de los mayores, disponibles para cambiar nuestras formas de ejercer autoridad y de solucionar los problemas. En esto también la Iglesia puede hacer su aporte a través de su gran presencia en las escuelas, colegios y universidades, así como los movimientos apostólicos, parroquias y capillas en que se da sencillamente la capilaridad de la vida en sociedad.

Invitamos a los católicos y personas de buena voluntad a renovar el amor por la Patria, a superar toda tentación de individualismo, de indiferentismo, de desconfianza y a buscar el bien común de todos los ciudadanos. Hoy más que nunca suscribimos las palabras del Papa Juan Pablo II en su visita a Chile, que hoy resuenan como una profecía ante el desafío de reencontrar caminos de amistad cívica y cohesión social y, así, reconstituir el tejido nacional de fraternidad: "Chile tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento". Con disposición Chile pudo superar, desde estos valores, momentos mucho más difíciles y aciagos. También hoy podemos apostar a un cambio de rumbo. Que no nos venza la desesperanza.

El Espíritu Santo, fuerza de transformación personal y social

En vísperas de Pentecostés, fiesta de la irrupción del Espíritu Santo sobre la Iglesia y la humanidad, la Virgen María y los apóstoles perseveraron en la oración. También hoy podemos abrirnos a la fuerza transformadora del Espíritu Santo que es principio de unidad en la diversidad de dones y talentos concedidos por Dios, y es impulso misionero y solidario para llevar el amor de Cristo hasta las periferias de nuestra sociedad.

EL COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

+ Ricardo Card. Ezzati Andrello
Arzobispo de Santiago
Presidente

+ Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua Vicepresidente

+ Fernando Chomali Garib
Arzobispo de la Ssma. Concepción

+ Cristián Caro Cordero
Arzobispo de Puerto Montt

+ Cristián Contreras Villarroel
Obispo de Melipilla
Secretario General

Organización de seminarios de Chile se reúnen en San Bernardo

oschi homeCon el tema "Las Líneas Guía Cuidado y Esperanza, sobre la prevención de abusos de menores, en el proyecto formativo de nuestros seminarios", se desarrolló en las dependencias del Seminario Mayor San Pedro Apóstol, el LXXIV Encuentro de Formadores de Chile, OSCHI.

La jornada contó con la asistencia de los sacerdotes rectores de los seminarios de Chile, que se congregan para conversar sobre la formación humana, espiritual y pastoral de los seminaristas, y en esta oportunidad abordar el tema de abuso sexual de menores por parte de clérigos y la manera de formar a los seminaristas en este esencial tema para la vida de la Iglesia.

Asistieron a este encuentro Mons. Alejandro Goic, presidente de Consejo Nacional de prevención de abusos; Monseñor René Rebolledo, Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Monseñor Juan Ignacio González, Obispo de la Diócesis de San Bernardo

La Organización de Seminarios de Chile (OSCHI) es una instancia que reúne a los rectores y formadores de los nueve Seminarios Diocesanos del país que se dedican a la formación del futuro clero de la Iglesia. Año tras año, estos sacerdotes se reúnen en distintos lugares para evaluar la marcha de la formación y plantear las mejoras necesarias.

Los Seminarios que componen la OSCHI son: San Pablo de Rauquén (Talca), San Pedro (San Bernardo), Santísima Trinidad (San Felipe), San Fidel (Villarica), Santos Ángeles Custodios (Santiago), Santo Cura de Ars (La Serena), Cristo Rey (Rancagua), Seminario Metropolitano (Concepción) y San Rafael (Valparaíso).

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Papa Francisco: Seamos como el Hijo Pródigo que quiere abrazar al Padre

papaEl Papa Francisco dedicó la catequesis de la Audiencia General de esta semana a la parábola del "Padre Misericordioso", que se enmarca en la del Hijo Pródigo, y explicó cómo Dios espera con los brazos abiertos a cada persona y le perdona todo el mal que haya podido realizar.

En el Evangelio que comentó Francisco, el hijo pródigo vuelve a casa de su padre, el cual, dada su alegría, festeja su regreso. Sin embargo, su hijo mayor no entiende la actitud de su padre y lo increpa.

"Jesús no describe a un padre ofendido y resentido, un padre que, por ejemplo, dice al hijo: 'me las pagaras, ¡eh!'; no, el padre lo abraza, lo espera con amor. Al contrario, la única cosa que el padre tiene en su corazón es que este hijo este ante él sano y salvo y esto lo hace feliz y hace fiesta".

El Papa aseguró que "la misericordia del padre es rebosante, incondicionada, y se manifiesta mucho antes que el hijo hable", quien sabe que se ha equivocado.

"El abrazo y el beso de su papá le hacen entender que ha sido siempre considerado hijo, no obstante todo. ¡Pero es hijo! Es importante esta enseñanza de Jesús: nuestra condición de hijos de Dios es fruto del amor del corazón del Padre; no depende de nuestros méritos o de nuestras acciones, y por ello nadie puede quitárnosla, nadie puede quitárnosla, ¡ni siquiera el diablo! Nadie puede quitarnos esta dignidad", afirmó.

Llevando al día a día la palabra, el Santo Padre dijo que "nos anima a no desesperarnos jamás". "Pienso en las mamas y en los padres preocupados cuando ven a sus hijos alejarse tomando caminos peligrosos. Pienso en los párrocos y catequistas que a veces se preguntan si su trabajo ha sido en vano. Pero pienso también a quien se encuentra en la cárcel, y le parece que su vida se ha terminado; a cuantos han realizado elecciones equivocadas y no logran mirar al futuro; a todos aquellos que tienen hambre de misericordia y de perdón y creen de no merecerlo...".

"En cualquier situación de la vida, no debo olvidar que no dejaré jamás de ser hijo de Dios, ser hijo de un Padre que me ama y espera mi regreso. Incluso en las situaciones más feas de la vida, Dios me espera, Dios quiere abrazarme, Dios me espera", añadió.
Pero también está el hijo mayor: "también él tiene necesidad de descubrir la misericordia del padre. Él siempre ha estado en casa, ¡pero es tan diferente del padre! Sus palabras no tienen ternura", explicó el Papa.

"No dice jamás 'padre', no dice jamás 'hermano', piensa solamente en sí mismo, se jacta de haber permanecido siempre junto al padre y de haberlo servido; a pesar de ello, jamás ha vivido con alegría esta cercanía", señaló.

"Los justos, estos que se creen justos, tienen también necesidad de misericordia. Este hijo representa a nosotros cuando nos preguntamos si vale la pena trabajar tanto si luego no recibimos nada a cambio".
Francisco explicó a los fieles que "Jesús nos recuerda que en la casa del Padre no se permanece para recibir una recompensa, sino porque se tiene la dignidad de hijos co-responsables".

"No se trata de 'baratear' con Dios, sino de estar en el seguimiento de Jesús que se ha donado a sí mismo en la cruz –y esto– sin medidas".
El Pontífice recordó la situación entre los dos hermanos: "no hablan entre ellos, viven historias diferentes, pero ambos razonan según una lógica extraña a Jesús: si haces el bien recibes un premio, si haces el mal serás castigado; y esta no es la lógica de Jesús, no lo es".
"La alegría más grande para el padre es ver que sus hijos se reconozcan hermanos", sin embargo, el Papa explicó que la parábola deja el final en suspendo, no se sabe qué sucede.

"Los hijos pueden decidir si unirse a la alegría del padre o rechazarla. Deben interrogarse sobre sus propios deseos y sobre la visión que tienen de la vida. La parábola termina dejando el final en suspenso: no sabemos qué cosa ha decidido hacer el hijo mayor. Y esto es un estímulo para nosotros. Este Evangelio nos enseña que todos tenemos necesidad de entrar a la casa del Padre y participar de su alegría, en la fiesta de la misericordia y de la fraternidad. Hermanos y hermanas, ¡abramos nuestro corazón, para ser 'misericordiosos como el Padre!", terminó.

Fuente: Aciprensa

En la senda de la Prevención de abusos en la Iglesia

charla homeSiguiendo con el programa de charlas que está impartiendo la Comisión Diocesana de Prevención de Abusos del Obispado de San Bernardo, esta vez fue el turno de seminaristas, junto al rector, sacerdotes formadores, profesores y personal del Seminario Mayor San Pedro Apóstol en San Bernardo, a quienes se les dictó el curso sobre esta materia.

El encuentro que se desarrolló en dicha casa de formación, contó con las exposiciones de Monseñor Juan Ignacio González, Obispo de San Bernardo; Padre Eric González, Promotor de Justicia de la Diócesis y la Sra. Sigal Rodríguez, abogada del tribunal Eclesiástico de San Bernardo, quienes abordaron la aplicación de las Líneas Guía Cuidado y Esperanza, para la Prevención de abusos y la promoción de ambientes sanos, de la Conferencia Episcopal de Chile, es decir, procedimientos claros y coordinados en el manejo de los casos de abuso, tanto para asistir a las víctimas como para formar a la comunidad eclesial en la protección de los menores de edad.

Asimismo, el domingo 22 de mayo las religiosas que conforman la Conferre San Bernardo, también se les impartirá la jornada formativa. Además el próximo 18 de junio las parroquias Santos Ángeles Custodios, Sagrado Corazón, San José, Inmaculada Concepción, Sagrada Familia y Virgen del Rosario de la Zona del Maipo realizarán el curso de formación en prevención de abusos.

 

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"Son uno de los pilares esenciales para la transmisión de la fe a nuestras familias"

catequista5Mensaje de Monseñor Juan Ignacio González a los Catequistas de la Diócesis en el día de La Ascensión del Señor a los Cielos.

Queridos hermanos y hermanas catequistas, queridos sacerdotes y diáconos:
1. Hoy es la Solemnidad de la Ascensión del Señor a los cielos. Junto con alegrarnos con la subida al cielo de nuestro Señor, que nos prepara el camino a cada uno de nosotros, nos alegramos también porque es el día que la Iglesia dedica a los catequistas. Por esta razón quisiera enviar a todos y todas las catequistas de nuestra diócesis un saludo fraterno y agradecido por su trabajo pastoral en bien de la Iglesia, pues son uno de los pilares esenciales para la transmisión de la fe a nuestras familias. También saludos especialmente a todos los sacerdotes y diáconos, que trabajan de la mano con ustedes, gracias.

2. Cada uno de quienes han recibido de la Iglesia el mandato de ser catequistas lo hace como una verdadera vocación, un llamado del Señor para ayudarle a extender el Evangelio en un mundo cada día más necesitado de conocer a Jesús, de amar al Señor y de experimentar la misericordia del Dios. Cada uno de ustedes cumple un papel vital en la vida de nuestra Iglesia y por ello toda la comunidad católica quiere darles las gracias y yo, como Pastor de esta diócesis, quiero personalmente hacerlo, conociendo los esfuerzos y sacrificios que deben llevar adelante para cumplir su misión.

3. La caridad de Cristo nos urge, no impulsa a trabajar por su reinado entre los hombres y mujeres y entre la juventud. Urge, como nunca, trabajar con intensidad en una acción evangelizadora. El trabajo pastoral de quienes realizan la catequesis es esencial en nuestras comunidades cristianas y permite a los sacerdotes dedicarse más a su específica labor ministerial, como es la predicación y la celebración de los sacramentos.

4. Cada uno de ustedes es un educador. Tiene que educar en la fe. En este proceso de formación en la fe es esencial el compromiso eclesial de cada uno, que le lleva a vivir personalmente su fe en su vida personal, familiar y comunitaria. También debe destacarse el catequista por su sentido misionero, que le lleva a ir en la búsqueda de las personas, salir a su encuentro y no sólo esperar que lleguen a nuestras parroquias y comunidades. Por esto deben ser personas de iniciativa, que descubran nuevos caminos

para llegar a los que se les ha confiado y para atraerlas hacia el Señor. Pido a todos ustedes saber trabajar siempre en equipo. Guiados por sus Párrocos, deben planificar juntos el trabajo, tener reuniones de formación, estar integrados a las actividades que desde el Obispado o las Zonas Pastorales se organizan para mejorar su preparación, etc.

5. El Concilio Vaticano II describe la catequesis en dos de sus documentos: «Vigilen los obispos para que se dé con diligente cuidado la formación catequética cuyo fin es que la fe, ilustrada por la doctrina, se torne viva, explícita y operativa, tanto en los niños y adolescentes, como en los adultos» (CD 14). «La formación catequética ilumina y robustece la fe, nutre la vida con el espíritu de Cristo, conduce a una consciente y activa participación en el ministerio litúrgico, y mueve a la acción apostólica» (GE 4).

6. Un tema en el que quisiera insistir es la integración de los niños y jóvenes de nuestras catequesis en la vida parroquial, sobre todo con la asistencia a la Misa dominical. No se debe ceder en esta exigencia y se debe insistir con las familias para que la celebración Dominical sea un punto central de la vida familiar semanal. Conocemos que hay muchas dificultades que se oponen a ello, pero es necesario, caso por caso, irlo removiendo y gasta muchas energías en presentar esta exigencia como esencial en el cultivo de la fe en la familia.

7. La catequesis es un lugar muy privilegiado para descubrir y enviar jóvenes a las jornadas vocacionales del Seminario mayor y para las diversas congregaciones de religiosas. Por eso es necesario hacer el esfuerzo de incluir en la enseñanza catequética una explicación habitual del llamado vocacional y reiterarlo muchas veces, abriendo el corazón de los jóvenes y de las jóvenes al llamado del Señor. Esta es hoy una prioridad de nuestro trabajo apostólico y debe serlo también de cada uno de los catequistas. No es sólo trabajo de sacerdote hablar y descubrir las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.

8. La catequesis es también un buen momento para facilitar el acercamiento de católicos alejados con la parroquia, pues muchas veces los padres desean los sacramentos para sus hijos, pero ellos mismo no asisten a la Iglesia. Los catequistas al conocer de más cerca a los padres de los niños y jóvenes, y especialmente a las mamás, que son las que más asisten a la catequesis familiar, tienen la oportunidad de hacer un verdadero apostolado que

les permita que vuelvan a la Iglesia y en especial a la celebración Dominical, junto con sus hijos.

9. En algunos ambientes es motivo de preocupación el avance de las sectas (Testigos de Jehová, Mormones, etc.) y de las denominaciones evangélicas, especialmente pentecostales. No hay duda que muchas veces logran esos avances porque cubren - de una manera incompleta y algunas veces con falsedades - el deseo de Dios y de lo trascendente en las personas y familias. Ellos nos debe llevar a trabajar con mayor intensidad en la catequesis de nuestros jóvenes y a dedicar mayor atención a la catequesis de adultos, sabiendo que - sin mérito nuestro - trasmitimos la verdad pura y completa del evangelio que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo y la Iglesia Católica trasmite.

10. Hemos realizado un esfuerzo sostenido y metódico para que todos nuestros niños, jóvenes y adultos en la catequesis y sus padres, cuenten con un libro adecuado, que trasmita todo lo necesario y tenga una pedagogía adaptada a su edad. Pido a todos los catequistas y las catequistas continuar con un empeño constante para usarlo y explicarlo con dedicación. Una catequesis sin un texto base es muchas veces un esfuerzo que no produce todos los frutos.

11. Agradezco a todos quienes hacen posible la catequesis en nuestra diócesis, a los sacerdotes y diáconos, que organizan la formación de nuestros niños, jóvenes y adultos en la preparación para recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana, a los miembros de nuestras comunidades parroquiales que sirven como catequistas y que gastan santamente su tiempo y esfuerzos en la esencial labor apostólica de trasmitir la fe, a las personas que mantienen los locales donde se realiza la catequesis, a quienes nos permiten publicar los libros para nuestras catequesis.

12. No quiero terminar mi mensaje sin dejar de invitarlos a vivir en permanente trato con Dios para llevar adelante con fidelidad nuestra misión de catequistas. Para ello lo invito a que recemos juntos la hermosa oración que nos dejó nuestro querido Papa San Juan Pablo II, para los catequistas:

"Señor, haz que yo sea tu testigo, para comunicar tu enseñanza y tu amor.
Concédeme poder cumplir la misión de catequista, con humilde y profunda confianza.
Que mi catequesis sea un servicio a los demás, una entrega generosa y viva de tu Evangelio. Recuérdame continuamente que la fe que deseo irradiar, la he recibido de ti como Don gratuito.
Ayúdame a vivirla con responsabilidad para conducir a ti a los que me confías.
Hazme verdadero educador de la fe, atento a la voz de tu palabra, amigo sincero y leal de los demás, especialmente de mis compañeros catequistas.
Que sea el Espíritu Santo quien conduzca mi vida para que no deje de buscarte y quererte.
Para que no me venza la pereza y el egoísmo, para combatir la tristeza.
Señor, te sirvo a ti y a la Iglesia unido a tu Madre María; Que como ella yo sepa guardar tu Palabra y ponerla al servicio del mundo.
Amén."

Que el Señor los bendiga a cada uno junto a sus familias, mientras como Pastor de esta Diócesis, les mando mi más afectuoso y agradecido saludo.

San Bernardo, Domingo 8 de mayo de 2016, Solemnidad de la Ascensión del Señor

+ Juan Ignacio González Errázuriz
Obispo de San Bernardo

Ordenación sacerdotal en la Diócesis

ordenacion homeEn la Iglesia Catedral de San Bernardo se celebró la Misa de Ordenación Presbiteral del Diácono David Ramírez Soto, del Instituto del Verbo Encarnado en Chile.

La misa de ordenación en la cual se les confirió al diácono la Sagrada Orden del Presbiterado, fue presidida por Monseñor Rafael de la Barra Tagle, Obispo Emérito de la Prelatura de Illapel.

Además se contó con la presencia de religiosas, fieles y familiares que asistieron a la ceremonia.

El nuevo Pbro. David Ramírez servirá pastoralmente en la parroquia Jesús, El Buen Pastor en la comuna de La Pintana.

 

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